Ruteando por Castilla la Vieja

RUTA POR CASTILLA LA VIEJA

Otra nueva ruta por la antigua Castilla, antaño tan rica y hoy en una bella y tranquila decadencia. Todavía nos podemos encontrar, en alguna de esas solitarias carreteras, un gran rebaño de ovejas que nos trae a la mente los antiguos caminos pastoriles de La Mesta.

img_20160922_165258

La ruta comienza en la zona de la montaña palentina, en Velilla del Río Carrión, una pequeña villa que vive de la Central térmica situada en sus afueras. Aquí sale la carretera P210 que nos lleva por la llamada ruta de los pantanos.

697021

Un trayecto revirado por uno bonitos paisajes de montaña, que acompaña al Río Carrión y nos deja ver unas panorámicas asombrosas de los picos Espiguete y Curavacas, dos de las mayores elevaciones de la Cordillera Cantábrica. En alguna parte de la ruta hay miradores, donde merece la pena detenerse, ya que disponen de unos buenos paneles informativos.

l_i_compuerto_1

El Espiguete a la izq. y el Curavacas a la dcha.

img_0002

A lo largo de la carretera bordearemos los embalses de Compuerto (inaugurado en 1960, justamente con el pueblo de Otero de Guardo a sus pies) y de Camporredondo (inaugurado por Alfonso XIII en 1930), con un túnel aliviadero situado a gran altura, que impresiona cuando desagua.

2wm05z5
Aliviadero del embalse de Camporredondo en acción.

El tercer embalse ya pertenece a otra cuenca hídrica, la del Río Rivera, llegando a Cervera de Pisuerga. Cervera es otra pequeña villa, cabeza de comarca, también perteneciente al Parque natural de Fuentes Carrionas. Llegando a la ciudad nos encontraremos con el Parador Nacional, en medio de la naturaleza (merece la pena tomarse un café o alojarse si se dispone de posibles). En la villa tenemos la Calle Principal, con soportales y negocios de hostelería. Para visitar recomiendo ver la Iglesia de Santa María del Castillo (gótica del XVI) y la ermita rupestre de San Vicente (excavada en la roca).

El parador en la imagen principal. Arriba la iglesia de Santa María y abajo la ermita rupestre.

Desde aquí la carretera CL626, más bien recta, nos lleva a Aguilar de Campoo. Villa de origen romano, que en 1255 fue declarada Villa de Realengo por Alfonso X “El Sabio”, primera de Castilla en conseguir este privilegio. Después fue regentada por el marquesado de Aguilar, que en 1520 pasaron a ser Grandes de España, la más alta distinción nobiliaria europea, que otorga a sus titulares la condición de “primos” del rey y el tratamiento de “Excelencia” así como el derecho a permanecer con la cabeza cubierta en presencia del monarca. Carlos V pasó por Aguilar y visitó la tumba de Bernardo del Carpio, famoso caballero (entre la realidad y el mito) del Reino de Asturias (nacido en Saldaña) y que derrotó al Emperador Carlomagno en la segunda batalla de Roncesvalles (año 808). Estaba enterrado en una cueva cerca del monasterio y su espada, parece ser, que fue llevada por Carlos V desde aquí a la Armería Real, donde está actualmente.

Arriba: Izq. claustro del Monasterio de Santa maría la Real. Dcha. entrada a la cueva donde, en teoría, estaba la tumba del Caballero Bernardo del Carpio. Debajo la espada llevada por Carlos I a la Real Armeria de Madrid, donde todavía se puede ver.

En Aguilar hay que visitar la Colegiata de San Miguel (románica tardía); el Monasterio de Santa María la Real (restaurada por iniciativa de Peridis y que ahora es un Instituto de Educación Secundaria) con su museo del románico; el castillo y las murallas de la ciudad y los dos puentes medievales sobre el río. Al salir de la ciudad un olor a galletas nos impregna…aquí llego a haber cinco fábricas (Gullón, Ruvil, Fontaneda, Tefe y Fontibre) que producían el 90% de las que se consumían en Hispania. Hoy solamente quedan Gullón y Siro, pero el rico olor permanece.

Izq. Iglesia de Santa Cecilia y Castillo de Aguilar. Dcha. La fabrica de galletas Gullón en primer plano, al fondo la villa de Aguilar con su pantano.

Ahora me dirijo a Burgos, capital del antiguo reino de Castilla. Antes me desvío para visitar el pequeño pueblo de Huermeces, un pueblo con 130 habitantes y más de 30 bodas al año…la explicación es sencilla: Hay dos palacios del siglo XV (Arriaga-Salamanca con una balconada de 1960 similar a un palacio renacentista) y del XVI (Fernandez-Zorrilla). En los dos se realizan eventos casamenteros para el que pueda permitírselo…eso sí, el entorno es inigualable.

Izq. Palacio de Fernandez-Zorrilla. Dcha. Palacio de Arriaga-Salamanca con su balconada de tipo renacentista, aunque construida en el siglo XX.

En una montaña cercana también se encuentra la base de comunicaciones militar abandonada de San Vicente (CT-20), que dado mi hobby por la Guerra Fría, no pude dejar de visitar. En este cerro se encontraba un poblado prerromano.

img_20160921_132457

A pocos kilómetros se encuentra el Puerto del Páramo de Masa, lugar de tránsito de camiones hasta la apertura de la autovía a Santander y con unas condiciones de frío y viento legendarias. En estos paramos, similares a los de Dartmor en Inglaterra (a los lectores de Sherlock Holmes les sonarán) existía una gran fábrica de explosivos para la minería, la de mayor producción mundial de dinamita (EXPAL, Explosivos Alaveses, hoy ya desparecida), con casi 20.000 toneladas de dinamitas, más de 15.000 toneladas de hidrogeles y 1.800 toneladas de pentrita al año.

Izq. la antigua fabrica de explosivos con sus almacenes. Dcha. el Paramo de Masa en su esplendoroso invierno.

A poca distancia ya tenemos Burgos, con la silueta inconfundible de la Catedral gótica, una de las más bellas de Hispania. Visitar el casco antiguo es obligado. Podemos ver todavía, restos de sus murallas y el Solar del Cid, donde la tradición dice que estaba la casa familiar y donde un monumento nos cuenta su historia: “EN ESTE SITIO TVBO SU CASA Y NACIO EL AÑO DE 1026 RODRIGO DIAZ DE BIVAR LLAMADO EL CID CAMPEADOR. MVRIO EN VALENCIA EL DE 1099 Y FVE TRASLADADO SV CVERPO, A EL MONASTERIO DE SAN PEDRODE CARDEÑA CERCA DE ESTA CIVDAD”. Parece ser que el Cid nació en un pueblo cercano llamado Vivar. A poca distancia está la Iglesia de Santa Águeda o Gadea, donde, según la tradición, tuvo lugar la Jura de Santa Gadea, acontecimiento legendario protagonizado por el Cid Campeador, quien obligó, según la leyenda, al rey Alfonso VI el Bravo a jurar que no había tomado parte en el asesinato de su hermano Sancho II el Fuerte, rey de Castilla, quien fue asesinado mientras sitiaba la ciudad de Zamora. En Zamora el Cid fue armado caballero, todo está enlazado.

Arriba: Izq. Santa Agueda. Dcha. Imagen antigua del Solar del Cid, hoy en día en plena ciudad.

La Plaza Mayor merece una parada para tomar un refrigerio (lo mío son las plazas) y ver las marcas, en las columnas, del nivel del agua que sufrió la ciudad en dos grandes inundaciones de los Ríos Vena y Pico. La Casa del Cordón, renacentista y ahora propiedad de un banco, fue domicilio de los Condestables de Castilla (el primer ministro del reino y jefe de los Ejércitos Reales) y el lugar donde falleció Felipe el Hermoso (esposo de Juana I “la Loca”) el 25 de septiembre de 1506, con 28 años, al resfriarse mientras jugaba a una especie de tenis en el mismo palacio. Durante tres meses el cadáver estuvo en la Cartuja de Miraflores (iglesia gótica donde están los magníficos sepulcros de los padres y hermano de Isabel La Católica) y desde aquí comenzó un cortejo fúnebre, pasando por numerosos lugares, siempre acompañado por Juana (que no se separaba mucho de ataúd y del que poseía la llave, para ver a su amado de cuando en cuando) que duro hasta febrero de 1509, cuando la Reina es recluida en Tordesillas (en el Palacio Real, hoy desaparecido) y el ataúd depositado en la Iglesia del Convento de Santa Clara, donde permanece hasta 1516, cuando Fernando el Católico ordena su traslado a la Capilla Real de Granada….una Historia ciertamente curiosa la de esta pareja de amantes esposos (más amante ella que él).

Arriba la Casa del Cordón con su patio interior. Debajo la Plaza Mayor de Burgos, antiguamente era el lugar donde se celebraba el mercado semanal y la Plaza Mayor de la ciudad medieval estaba situada delante del Palacio de los Condestables (Casa del Cordón).

En el casco urbano de Burgos merece la pena visitar el Monasterio de Las Huelgas Reales, donde están enterrados numerosos miembros de la familia Real castellana del medievo. Como curiosidad, la actual Plaza de España, redonda por cierto, es el solar de la derribada plaza de toros original de Burgos.

Izq. Plaza de España, antiguo solar de la Plaza de Toros, hoy situada en la zona deportiva del Plantío. Dcha. el Monasterio de las Huelgas.

En lo alto de la colina tenemos el castillo de Burgos (de origen medieval), desde donde hay unas vistas espectaculares del valle. Fue Palacio Real con Alfonso X y Cárcel Real, donde Alfonso ejecutó a su hermano Fadrique introduciéndolo en un arca lleno de pinchos metálicos.  Fue destruido durante la Guerra de la Independencia, cuando estaba ocupado por los franceses (no podían ser otros). Desde allí los muchachos de Napoleón destruyeron con su artillería, al estar cercados por los hispanos, el Monasterio de San Francisco (cerca de la actual Iglesia de San Gil). Este lugar, del que queda algún muro, era una gran construcción del siglo XIII con 21 capillas y donde se enterraban los poderosos de la ciudad (p ej. el Almirante Bonifaz, conquistador de Sevilla y Diego López de Haro, fundador de Bilbao). Fue archivo de los reyes Católicos y una fábrica militar cuando ya estaba arruinado.

820111111
Plano de Burgos, levantado por los franceses durante la Guerra de 1808. Se puede ver el tamaño de la ciudad con el castillo dominante y el Monasterio de las Huelgas y el Hospital Real (después hospital militar) en las afueras.

Izq. Maqueta del Castillo de Burgos en la época de la Guerra contra Francia, ocupado por los soldados napoleónicos. Dcha. Ruinas del antiguamente esplendoroso Monasterio de San Francisco.

En las afueras tenemos la Cartuja de Miraflores y el Monasterio de San Pedro de Cardeña, donde estaba enterrado Babieca, el caballo del Cid. En esta iglesia estuvieron las tumbas del Cid y de Jimena, su esposa, desde su traslado desde la Catedral de Valencia (en 1101) hasta la Guerra de la Independencia (en 1809), cuando los franceses los trasladaron a un mausoleo en el Paseo del Espolón (del que no quedan restos). Algunos huesos se llevaron a Francia (los autores del expolio fueronn el conde de Salm-Dick y el barón de Delammardelle) y parece que también desenterraron al caballo Babieca (en 1949 el Duque de Alba excavó la tumba del equino, sin encontrar nada). Los restos del Cid y Jimena regresaron, en 1826 a Cardeña, hasta 1921 que son enterrados en el crucero de la Catedral. Los restos llevados por el Conde francés fueron devueltos, no así los del Barón. Otra Historia curiosa de un trasiego más allá de la vida.

Cartuja de Miraflores con los sepulcros góticos, bellamente realizados, de los padres de Isabel la Católica (Juan II de Castilla e Isabel de Portugal). Arriba dcha. la tumba de su hermano Alfonso, muerto con 14 años. Alfonso fue coronado como Alfonso XII de Castilla, en una especie de golpe de estado contra el Rey legitimo Enrique IV, hermanastro de Alfonso e Isabel y padre de Juana la Beltraneja (Reina legitima destituida por Isabel I, la Católica).

San Pedro de Cardeña y el monolito que marca la tumba del caballo del Cid, Babieca, con el que combatió después de muerto en Valencia.

Sigo camino hacia Palencia y mi destino es Torquemada. Un maravilloso  puente medieval de 25 arcos, sobre el Pisuerga, nos recibe. Tiene un par de curvas en su calzada y al fondo está la iglesia de Santa Eulalia, donde Juana La Loca depositó el ataúd de Felipe durante cuatro meses mientras se alojaba en el pueblo, donde dio a luz a Catalina (futura Reina de Portugal), hija póstuma de Felipe el Fermoso y hermana de Carlos I de Hispania y V de Germany.  Aquí también parece tener origen el linaje de Tomas de Torquemada (de abuelos judíos conversos y cabeza de la Inquisición  en 1478)…como se suele decir “nuca sirvas a quien sirvió”.

Puente e iglesia de Torquemada.

En el puente se desarrolló, el 6 de junio de 1808, una batalla, cuando el general francés Lasalle se dirigía a Valladolid procedente de Burgos. Iba al frente de cuatro batallones de infantería, dos escuadrones de caballería y ocho piezas de artillería (4.000 soldados). Al llegar a Torquemada, se encontró el puente bloqueado con empalizadas y con 2.000 personas posicionadas con la intención de impedir el cruce del Pisuerga. Tras las primeras escaramuzas los españoles se retiraron, quedándose unos 30 lugareños protegiendo la retirada en la Iglesia. Obviamente los franceses pasaron y el pueblo fue masacrado y arrasadas todas las casas. En las afueras tenemos otra de esas bases abandonadas de la Guerra Fría, el CT 10, que no pude evitar visitar.

img_20160922_105625

Para los interesados en la Historia Militar relacionada con está ruta aquí hay más info:

El Burgos militar

Base militar Huermeces

Base militar Torquemada

La Palencia militar

Y para terminar la ruta me llego la hora de cambiar la rueda trasera, que ya había llegado a su fin:

img_20160930_152259

 

Anuncios

Un comentario en “Ruteando por Castilla la Vieja

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s